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OPINIÓN

Qué hicimos y qué aprendimos en la cárcel de Archidona

27 de diciembre de 2018

Para una sociedad que 'exige' una comunicación instantánea de los acontecimientos de su entorno, la carencia de información, así como la intoxicación informativa que se generó, no ayudó a entender adecuadamente el papel de Cruz Roja

SUR.- Desde el mismo día que el Gobierno acordó el traslado de medio millar de inmigrantes al centro de Archidona, fueron muchos los representantes de organizaciones e instituciones que manifestaron su disconformidad con la medida.

Las instalaciones cumplieron, en gran medida, con las condiciones para atender las necesidades de las personas alojadas, más allá de las carencias iniciales derivadas de la precipitada decisión del Gobierno. Baste para ello leer la intervención del Defensor del Pueblo ante el Congreso de los Diputados del 15 de febrero de este año.

Al margen de la conveniencia del traslado y de la validez de su soporte jurídico, la pregunta a la que nos gustaría contestar es ¿por qué y para qué de la presencia de Cruz Roja en el centro de Archidona? Y la respuesta no puede ser más clara y contundente: por un principio básico de humanidad.

 

La posición de independencia y neutralidad defendida por Cruz Roja a lo largo de su siglo y medio de existencia es la que ha llevado a sus miembros a estar presente en los conflictos migratorios; en las catástrofes naturales; en las regiones depauperadas; y por supuesto, en la cárcel de Archidona.

Resulta sorprendente cómo algunos medios de comunicación e instituciones, conocedoras del papel que desempeña Cruz Roja, criticaron notoriamente nuestra posición, anteponiendo criterios políticos coyunturales y partidistas a una adecuada defensa del bienestar de las personas.

Nuestra presencia no sólo permitió prestar servicios directos a las personas internadas, sino que sentó las bases para una mutua confianza con las instituciones responsables del centro, permitiendo mejorar la calidad de vida de los inmigrantes. Confianza que se ganó con el trabajo del día a día, de forma callada y continuada, negociando pequeñas y grandes cosas, generando la credibilidad necesaria para encontrar el difícil equilibrio entre unos y otros.

En Archidona Cruz Roja realizó una primera labor higiénico-sanitaria de atención a las personas internadas, con la presencia de personal sanitario hasta que se completó la atención a todos los internos.

Se llevó a cabo una labor permanente de interpretación lingüística para poder estructurar un diálogo fructífero entre las partes, así como el restablecimiento del contacto telefónico de los internos con sus familias.

Cubiertas las necesidades básicas, el trabajo se centró en labores de información y asesoramiento, de coordinación con otros organismos, de mediación social y jurídica, entre otras muchas. Labores que se completaron con actividades de ocio que si bien pudieran parecer baladíes, permitieron mantener un cierto nivel de ocupación y distensión, y que tuvieron como resultado una disminución de los conflictos entre los propios internos.

Es evidente que para una sociedad que 'exige' una comunicación instantánea de los acontecimientos de su entorno, la carencia de información, así como la intoxicación informativa que se generó, no ayudó a entender adecuadamente el papel de Cruz Roja, que atravesó por momentos de serias dificultades no exentas de violencia.

Quizás hubiera sido más fácil servir de correa de transmisión a la demanda de información, pero es más que probable que atender esa demanda, muchas veces mera curiosidad, pudiera haber complicado el acceso a las personas internas, y casi sin lugar a dudas hubiera quebrado la confianza con las instituciones oficiales, con las consecuencias muy probables de generar un deterioro de las condiciones de vida de las personas internadas.

En esta sociedad de vorágine informativa los problemas suelen olvidarse con la misma rapidez que se presentan, sin embargo las consecuencias de una inadecuada política de comunicación pueden dañar la intervención que se realiza y por ende, pueden dañar a las personas que la reciben.

 

(DOCUMENTO COMPLETO EN PDF ADJUNTO)

 

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