
4 de junio de 2009
El director de la cárcel asegura que no hay directrices al respecto. 'Sería una orden espuria y descerebrada', sostiene Manuel Avilés.
EL MUNDO.- Un grupo de internos de los módulos 3 y 4 de la Prisión Provincial de Palma ha enviado una carta a EL MUNDO de Baleares en la que se quejan de la supuesta orden dada el pasado 14 de mayo por el director del centro penitenciario, Manuel Avilés, con el objeto de reducir a la mitad los medicamentos psicotrópicos que hasta ese momento tomaban muchos de ellos.
Los módulos 3 y 4 de la prisión están ocupados por unos 140 reclusos con problemas psiquiátricos, en muchos casos derivados del consumo de drogas. Manuel Avilés ha negado en declaraciones a este diario que se haya impuesto una política de reducción de fármacos, más allá de la responsabilidad del equipo médico de tomar las decisiones adecuadas.
La carta, firmada con los nombres, números de DNI y de cartas de identidad de diversos países, viene refrendada por 15 internos, aunque se asegura que quienes apoyan la queja son muchos más. "Tienen pensado —dicen— quitarnos toda clase de medicación psicotrópica, cosa ilógica, porque mantiene a la población reclusa tranquila".
Explican que en los módulos donde se encuentran los que tienen problemas mentales hay "todo tipo de sintomatologías", entre las que se encuentran casos de ansiedad, epilepsias, brotes esquizofrénicos, tendencias suicidas, que los fármacos mencionados pueden atenuar y que ahora los usuarios ven drásticamente reducida, según denuncian.
"Casi toda esta medicación está prescrita en hospitales psiquiátricos o por médicos privados. Y de repente, porque al director le da la gana, nos la quita al 50%, creando un síndrome de abstinencia bastante alto".
Añaden que "cada semana quiere quitar un 20% hasta dejarnos sin nada". Los afectados recuerdan que los médicos de la prisión "no son psiquiatras".
En la carta se asegura que el 14 de mayo —las noticias tardan en salir de la prisión— seis internos se pusieron en huelga de hambre para protestar contra el recorte de la medicación y contra otras circunstancias, como el aislamiento del resto de presos y de las actividades del entorno penitenciario. Dicen que cuatro de los presos que iniciaron esta huelga tienen anticuerpos del sida y que asumen que su salud puede verse muy afectada.
Mantienen que la reducción de costes ha llegado al extremo de cobrarles la pasta para las prótesis dentales, que antes se entregaba gratis.
Avilés, por su parte, ha manifestado de forma rotunda que las acusaciones de este grupo de presos "no se ajustan a la realidad cuando afirman de que el director ha ordenado al equipo médico quitar la mitad de los medicamentos psicotrópicos. Tal afirmación sólo puede deberse a un desconocimiento de cómo funcionan la dirección y la sanidad penitenciaria, a un afán de manipular en beneficio propio, o simplemente a la voluntad de enredar".
Admite Avilés que entre las muchas reuniones de trabajo mantenidas "hemos pretendido defender e impulsar de manera efectiva una política de ahorro, mirando hasta el último céntimo que se gasta de dinero público, buscando siempre optimizar dicho gasto y que ese dinero cubra realmente, y de forma exclusiva, necesidades públicas".
Sin embargo, esas iniciativas destinadas a paliar los efectos de la crisis, no ha sido razón "para que la Administración Penitenciaria, es decir, el Estado, preste a los internos de este centro la mejor atención médica posible y atienda todas y cada una de sus patologías con un equipo médico de acreditada competencia". "Sólo a un imprudente, aunque sea el director de una prisión —dice Avilés— se le ocurriría mandar a los médicos, qué tienen que recetar. Conociendo al equipo médico del centro penitenciario, si se me hubiese ocurrido ordenárselo, habría tenido su inmediata contestación y la negativa formal a obedecer una orden espuria y descerebrada".
Y continúa: "A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir ordenar a los médicos quitar o poner, ni psicotrópicos ni ningún otro medicamento. Sólo el médico es soberano para prescribir o retirar una prescripción en el uso de su ciencia médica. Los médicos de este centro son excelentes profesionales y prestan una asistencia de inmejorable calidad".
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