
10 de marzo de 2009
ABC (JÚLIA GIRIBETS).- La consellera de Justicia, Montserrat Tura, informó ayer de que la Generalitat ha empezado una prueba piloto de seguimiento a condenados cuando están con permiso penitenciario, a través de soporte tecnológico que, en caso de salir bien, podría servir en un futuro para sustituir la vigilancia policial. «Tenemos que tener la garantía de que es un mecanismo fiable; en un año dispondremos de las primeras conclusiones sobre la eficacia del sistema», explicó Tura.
Las pruebas constan de un seguimiento de la persona mediante GPS y se están practicando «sólo en aquellos condenados por delitos no violentos». En concreto, se hace en los primeros permisos que se dan a personas que han cometido delitos contra la salud pública, es decir, tráfico de drogas, siempre que no haya habido violencia física.
Tura advirtió de que esta medida no debe tomarse como «la solución definitiva», ya que en algunos casos de agresiones sexuales como el de Alejandro Martínez Singul, conocido como «segundo violador del Eixample», ella misma recomendaría la libertad vigilada, no legalizada actualmente. «Espero que algún día triunfe», manifestó.
Seguimiento «suficiente»
En relación con este caso, la consellera afirmó que los Mossos tienen orden de vigilar a Martínez Singul hasta que se produzca el juicio, el 16 de abril, por el intento de abuso sexual que supuestamente cometió en un tren de Cercanías. Según Tura, se hará un seguimiento «suficiente» como para saber donde está y evitar que vuelva a reincidir.
La consellera acudió ayer a Reus y firmó, junto con el alcalde y presidente del Grupo Sagessa, Lluís Miquel Pérez, un acuerdo para que personas condenadas a trabajos en beneficio de la comunidad, puedan desarrollar una actividad de interés social en los servicios de este grupo de titularidad pública dedicado a la asistencia sanitaria y social.
© M. I. Colegio de Abogados de Pamplona - Iruñeko Abokatuen Elkargo T. Arg. - Avenida del Ejército, 2 - Planta 10ª, 31002 Pamplona